Gracias por pasar a la acción. ¿Te animas a impulsar un poco más el cambio?
Todas las niñas y niños deberían tener las mismas oportunidades de empezar la vida con buen pie, sin importar en qué parte de Europa vivan. Deberían aprender a llevar una dieta sana y tener el estómago suficientemente lleno para disfrutar de su formación. El hambre no debería impedirles concentrarse, ni tampoco deberían tener que vivir a base de comida basura.
Si conseguimos reunir al menos a 150.000 voces, la Comisión tendrá que incluir nuestra exigencia para que la infancia no se quede atrás en su visión de la alimentación sana.
¿Conoces a alguien a quien le pueda interesar esta campaña? Envíale un correo o pídele en redes sociales que sume su voz y que también exija comidas escolares sanas y gratuitas para todo el alumnado.